martes, 25 de mayo de 2010

Un faro en Jutlandia




La luz en el faro de Rubjerg Knude se encendió por primera vez el 27 de diciembre de 1900, operando con luz de gas hasta 1908. Construido en el punto más alto de la ladera costera a unos 60 metros sobre el nivel del mar y 200 metros tierra adentro, el precio de la construcción ascendió a 176.000 coronas, erigiéndose una torre que medía 23 m de altura acompañada de varios edificios secundarios.

Cuando se construyó el faro no existían grandes dunas en su alrededor, pero con el tiempo la línea de costa se aproximó, a la vez que el viento aportaba crecientes cantidades de arena desde el acantilado. La arena se acumuló en el frente y alrededor del faro cegando el pozo de agua y arruinando el huerto que abastecía a las tres familias residentes.


Para fijar las dunas se procedió a la plantación de pino y gramíneas de costa, pero el único resultado fue que las dunas se hicieron más grandes y conforme más se plantaba, más arena se acumulaba. Por fin, la cota fue tan alta que resultaba a veces imposible ver la luz desde el mar.








El 1 de agosto de 1968 el faro se encendería por última vez.
En 1980 se abrió un pequeño museo, y el faro fue el marco para la una exposición sobre su historia y la deriva de la arena mientras que se inauguraba una cafetería en uno de los edificios del conjunto residencial contiguo. Las dunas siguieron moviéndose en dirección norte y este, enterrado lentamente los edificios, de modo que el museo y el resto de las instalaciones se cerraron en 2002.


Mirando fotos de épocas distintas, puede verse a las dunas de arena en movimiento a su alrededor, enterrando a veces alguno de los edificios, y otras descubriéndolos hasta llegar a la ruina definitiva. En la actualidad, el faro y los edificios anexos están abandonados.


La arena se ha desplazado más allá del propio edificio y la naturaleza prosigue su camino. La erosión costera hace que el acantilado avance más y más hacia el interior, mientras que la duna de arena crece continuamente. Hoy en día ha sobrepasado el emplazamiento del faro que se sitúa unos 20 metros por debajo de su cota más alta.


El edificio se sitúa a otros 20 m. del propio acantilado, ya que la erosión de la costa en los últimos años presenta un promedio de avance de aproximadamente 3 metros por año hacia el interior. El faro se hundirá finalmente en la playa en menos de 20 años poniendo así fin a una historia dramática de 125 años de duración.




coordenadas : 57°26'56.02"N 9°46'27.66"E
google map


fotografias en
http://www.artificialowl.net/2009/04/buried-in-sand-abandoned-rubjerg-knude.html

animación 1900-2020 en http://www.rubjergknude.dk/fileadmin/templates/APP/fyretsFald_UK.html

11 comentarios:

M.Monís dijo...

Hummingbird ha dejado un nuevo comentario en "Un faro en Jutlandia":

se podría retomar, re-adaptar sus funciones para quien desee llegar a este faro. destino ideal donde perderse -unos días.

aún se ve nuevo...

XX
Humm

M.Monís dijo...

Pues si, Humm, pero ese faro acabraá hundido...si vuelves por aqui encontrarás una animación en video en la que se ve todo el proceso del avance del mar y la formación de la duna. A veces las cosas carecen de remedio, ya lo ves.

Un beso

Hummingbird dijo...

pues sí, he vuelto... y ahora lo veo. ya se habían hecho intentos de mantenerlo de alguna manera. al leer tres metros por año he pensado en los días contados del faro; contado ya en el post.

me ha recordado a un pueblo de catalunya que quedó sepultado por el agua, tan sólo se ve la punta de la iglesia.

otro XX!

M.Monís dijo...

Bueno...el hecho de los pueblos inundados es diferente, ya que es una accion prevista (y hasta cierto punto controlada) por el hombre. En este caso es precisamente lo opuesto: un faro situado a la entrada del Mar Báltico, con todo su complejo sistema de estrechos que, en algo más de cien años, va a desaparecer ante el empuje del mar.

Existen otros faros abandonados, pero creo que este es el ejemplo más espectacular.

Un beso.

Hummingbird dijo...

no sabía que en los pueblos hundidos estaba la mano del hombre (más pena aún?). gracias M. por comentármelo. otro XX, Humm

Pablo dijo...

En un conexto romantico, la imagen del faro, ya bello de por si, abandonado a la naruraleza enguyndolo de verdaderamente hermosa. lástima que el romanticismo sólo funcione en las novelas. un saludo

M.Monís dijo...

Pablo:

Creo que la naturaleza carece de moral, aunque en muchos casos esa propia noción de lo "natural" sea un concepto moral en sí mismo. La visión romántica de la naturaleza así lo atestigua; en cualquier caso, la hermosura puede residir en la vana intención del hombre de domeñar algo que le es fundamentalmente ajeno y que tiene que ver con lo telúrico de las fuerzas elementales. Los mitos antiguos siempre contraponían esas fuerzas a las de la cultura. Esa es la razón por la cual Prometeo - como amo del fuego - purga su culpa eternamente.

Un saludo.

Feli dijo...

Es una historia dramática y a la vez hermosa; como en tantas ocasiones, la naturaleza nos pone en nuestro lugar.
Gracias por el estupendo reportaje.

M.Monís dijo...

Feli;

Creo que la naturaleza es inane, de modo que es la historia del hombre la que pone en su lugar al propio hombre, en su desmedido afán por el dominio de las cosas: la piedras, el mar o la propia arena son inocentes de todo eso, pero la ambición no.

Saludos

Feli dijo...

Buena puntualización, Monís, es importante el lenguaje, creo que hay que ser precisos, está claro donde está la responsabilidad y hacia donde hay que apuntar.

Saludos

M.Monís dijo...

Feli;

Las palabras son como espadas; gracias por tu comentario.